sábado, 5 de noviembre de 2011

Los Juegos en que Participamos, Autor: Eric Berne


Los Juegos en que participamos
(Autor, Dr. Eric Berne)


Los juegos en que participamos es la psicología de las relaciones humanas, según su autor, el Dr. Eric Berne. Son los roles que podemos jugar a la hora de negociar a la cuenta del Análisis Transaccional.

El autor nos dice que en todas las facetas de nuestra vida, los seres humanos tendemos a esquematizar nuestro comportamiento y establecer patrones de conducta que se repiten acríticamente ante situaciones, entornos y circunstancias similares.

El Análisis Transaccional, desarrollado por el psiquiatra ERIC BERNE, en los años sesenta del pasado siglo (Psicología Humanista), es una interesante teoría que postula que vivimos pues, negociando, pudiendo asumir tres ROLES, o papeles al INTERACTUAR con otras personas.

La teoría de las relaciones sociales nos habla de de las transacciones psicológicas entre las personas y sus estados del yo. En lo biológico la privación emocional y sensorial, tiende a provocar cambios orgánicos, en lo psicológico el hambre de estímulos puede provocar enfermedades recurrentes.

Así, no sólo biológicamente, sino también psicológica y socialmente, el hambre de estímulo es, en muchas formas, paralela al hambre de alimentos. (campo de la nutrición - sensación).

Un fenómeno parecido se observa en los adultos sometidos a la privación sensorial.
Experimentalmente, una privación así, puede provocar una sicosis transitoria, o perturbaciones mentales temporal. El hambre de estímulo es, en muchas formas, paralela al hambre de alimentos. La sobrealimentación tiene paralelo con la sobreestimulación.

El interés del psiquiatra social, está en lo que sucede cuando en el curso normal del crecimiento, el niño es separado de la madre. y cuando el período de estrecha intimidad con la madre ha terminado, el individuo se encuentra, el resto de su vida, enfrentando un dilema contra el que su supervivencia lo empuja constantemente.

Todo esto pareciera coloquialismo: "Si no te acarician, tu espina dorsal se secará" . Por un lado están las fuerzas biológicas, psicológicas y sociales que se oponen al camino de la intimidad física, al estilo infantil. y por el otro lado están los esfuerzos del niño por conseguirla. En la mayoría de los casos acaba por transigir o resignarse. Este proceso de transacción puede llamarse de varias formas tales como: Sublimación. De cualquier modo que se les llame, el resultado es la parcial transformación del hambre de estimulo infantil, en algo que puede llamarse: Hambre de reconocimiento.

Respecto a las diferencias en las relaciones sociales, y conforme a las complejidades de que la transacción aumentan, cada persona se vuelve más y más
individual en su búsqueda de reconocimiento y son estas diferencias las que prestan variedad a las relaciones sociales y las que determinan el destino del individuo, y en este sentido el autor refiere que aquí “la caricia” se convierte en una unidad fundamental de la acción UNIDAD FUNDAMENTAL DE LA ACCION SOCIAL. Extendiendo su significado, la palabra “caricia” puede emplearse para denotar cualquier acto que implique el reconocimiento de la presencia de otro. Así, “caricia” puede usarse como la unidad fundamental de la acción social.

Un cambio de caricias constituye una transacción, la cual es la unidad de las relaciones sociales.

El autor nos habla también sobre el empleo y la programación del tiempo a través del trabajo y de otras actividades, ya que las relaciones sociales son también formas de trabajo. Éstas se asocian con: Reconocimiento y caricias, intercambio e interrelación, con patrones y reglas individuales.

El autor señala que la necesidad de programación expresa el ansia de evitar el aburrimiento. Cita en su libro, que Kierkegaard ha señalado los peligros que resultan de la falta de programación del tiempo.

La necesidad de programación tiene el mismo valor de supervivencia que el hambre de estímulo. Y tanto una cosa como la otra, expresan la necesidad de evitar la inanición sensorial y emocional, las cuales llevan al deterioro biológico. Las ventajas del contacto social giran alrededor del equilibrio psíquico y somático. Están relacionadas con los siguientes factores:

1) Alivio de la tensión
2) Evasión de situaciones peligrosas
3) Obtención de caricias
4) Conservación de un equilibrio estable.

Por lo común, las transacciones sociales significativas toman la forma de juegos, y es este tema el que nos interesa aquí y ahora y al respecto el autor nos dice, que es más útil investigar las transacciones sociales desde el punto de vista de las ventajas ganadas, que tratarlas como mecanismos de defensa"

Referente al Análisis Estructural, se nos habla que: El ser humano por naturaleza es cambiante: Muestra cambios notables en sus puntos de vista, en su voz, en su vocabulario y en otros aspectos del comportamiento. Estos cambios de comportamiento van casi siempre acompañados de cambios en el sentimiento. Cada individuo parece tener a su disposición , un repertorio limitado de estados del yo, que no son representaciones, sino realidades psicológicas.

Este repertorio puede ser clasificado en las siguientes categorías:

1.- Estados del yo que semejan los de las figuras paternales.
2.- Estados del yo que están independientemente dirigidos hacia la apreciación objetiva de la realidad.
3.- Aquéllos que representan reliquias arcaicas, estados del yo todavía activos, los cuales fueron fijados desde la primera infancia.

A esos estados del yo, técnicamente se les llama, respectivamente: Exteropsíquicos, Neopsíquicos y Arqueosíquicos. En lenguaje más accesible, sus manifestaciones son llamadas: Padre, Adulto y Niño en el diagrama estructural.

La situación es que, en cualquier momento dado en un grupo social, cada individuo exhibirá un estado del yo Paternal, Adulto o Infantil y que las personas pueden pasar de un estado del yo a otro.

1.- Que cada individuo ha tenido padres (o sustituto de padres) y que lleva en su interior una serie de estados del yo que reproducen los estados de ánimo de esos padres (tal como él los ve) y que estos estados del yo, paternales, pueden ser activados en ciertas circunstancias (funcionamiento exterosíquico). O sea “Cada cual lleva a sus padres en su interior”

2.- Que cada individuo (inclusive niños, retrasados mentales y esquizofrénicos) es capaz de pensar objetivamente, si el estado del yo apropiado puede ser activado (funcionamiento neosíquico). O sea: “Todos tenemos un Adulto”

3.- Que cada individuo fue más joven de lo que ahora es, y que lleva en su interior fijaciones de sus primeros años que pueden ser activadas en ciertas circunstancias (funcionamiento arqueosíquico). O sea: “Todos llevamos un niño(a) en nuestro interior”

En capítulos posteriores el autor nos habla de las clases de transacciones, por ejemplo las sencillas, las complementarias, las cruzadas, las ulteriores. Nos habla también sobre los procedimientos y ceremoniales como formas más simples de actividad social. Y sobre que algunos procedimientos son universales y otros locales, pero que todos ellos tienen que aprenderse.

Un procedimiento es una serie de transacciones complementarias del adulto dirigidas hacia el contacto con la realidad. Y el ceremonial es una estereotipada serie de transacciones complementarias, simples programadas por fuerzas sociales externas.

Nos habla también sobre los pasatiempos, como series de transacciones complementarias superficiales entre dos o más personas alrededor de un tema o centro de interés común inocuo o intrascendente. Su objetivo básico es, como su propio nombre indica, pasar el tiempo de una forma más o menos placentera, manteniendo un contacto social sin complicaciones.

Sobre los juegos psicológicos Berne nos dice que: “El juego psicológico es un poderoso instrumento del Análisis Transaccional”

Los juegos psicológicos son una serie de transacciones ulteriores y complementarias que se dirigen hacia un resultado definido y previsible con la intención de obtener caricias.

Dicho de otra forma, es una serie de movimientos con una "trampa o truco" con un principio, un centro y final, y un pago final. El pago final es una ventaja oculta que motiva a los jugadores a participar. Descriptivamente el juego psicológico es un conjunto de transacciones recurrentes, frecuentemente prolijas, superficialmente plausibles, con una motivación oculta, o un lenguaje familiar, una serie de jugadas con una trampa o truco. Los juegos se diferencian de los procedimientos, rituales y pasatiempos y lo veremos en el próximo capítulo.

Los juegos de la vida para Berne consisten en: Constructivos y destructivos, entre ellos menciona a: El juego del alcohólico y todas sus conexiones, al juego del deudor y todas sus variantes, al juego del “Patéame”, otros como: “Te he cogido desgraciado”, “Mira lo que me has obligado a hacer”, “Juegos maritales”, “Rincón”. “Trucos de juego”, “La Mujer Frígida”, “Abrumada”, “Si no fuera por ti”.

Entre otros, los juegos de Reunión , los juegos sexuales, la perversión, el rapo, los juegos de la media, los alborotos, juegos del hampa, policías y ladrones, las escondidillas, los juegos de azar, ¿cómo se sale uno de aquí?, los juegos de consultorio, los juegos de invernadero, el “Sólo trato de ayudarte”, la indigencia, el campesino, el juego de la psiquiatría, el juego del estúpido, pierna de palo, etc.

El autor nos dice que los juegos pasan de generación en generación, y que su análisis tiene una gran matriz histórica, extendiéndose como cien años atrás, y proyectándose a futuro más o menos de cincuenta años, pero que sin embargo los juegos pueden ser diluidos o alterados de una generación a otra, pero que parece haber una cierta tendencia a favorecer las uniones familiares o los géneros.

Las diferentes culturas y clases sociales favorecen distintos tipos de juegos, y algunas tribus y familias favorecen diversas variedades de ellos. Los juegos están emparedados, como si dijéramos, entre pasatiempo e intimidad. La gente escoge como amigos, asociados e íntimos, otra gente que juegue lo mismo. Muchos juegos se llevan a cabo más intensamente por personas perturbadas; mientras más perturbadas están, más inflexiblemente juegan. En la vida diaria hay dos clases de individuos que juegan con más convicción: Los resentidos y los tontos o bobos.

El autor también nos dice que se ha obtenido la autonomía, con la liberación o la recuperación de tres capacidades: Conciencia de las cosas, espontaneidad e intimidad.

Sobre la autonomía, se expresa que los padres, deliberada o inconscientemente, enseñan a los niños, desde su nacimiento, la manera de comportarse, de pensar, sentir y percibir. Liberarse de estas influencias no es nada fácil. Realmente esta liberación es posible por que el individuo empieza en un estado autónomo, esto es, capaz de consciencia, de espontaneidad y de intimidad, y tiene alguna discreción en cuanto a qué partes de las enseñanzas de sus padres aceptará.

La adquisición de autonomía, entonces consiste en: Sacudirse, el peso de toda una tradición histórica familiar o tribal y sacudirse, la influencia de los antecedentes paternales, sociales y culturales del individuo, sacrificar parcial o totalmente, las demandas de la sociedad contemporánea y las ventajas derivadas de nuestro circulo social inmediato, renunciar a las fáciles indulgencias y recompensas de ser un resentido o un tonto, adquirir control personal y social, para que todas las clases de comportamiento, puedan escogerse libremente, sujetos únicamente a la voluntad, toda esta preparación consiste en obtener un divorcio amistoso del individuo, de sus padres (y de otras influencias Paternales) para que puedan visitarlos ocasionalmente sin estar bajo su dominio.

Este valioso material está a disposición de todos ustedes amables lectores, si desean obtenerlo, solicítenlo por favor a nuestro correo doralorama@gmail.com y con mucho gusto se los enviaremos a la brevedad posible.



Hasta mañana amigos,
Doral.

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